Estructura Constitucional del Estado Mexicano

On 6 febrero, 2012, in TEMAS DE INTERES, by Jaime A.

1.  Introducción Es elemental hacer un estudio más allá del  significado etimológico de lo que es una constitución; por lo cual en este estudio  buscamos encontrar la verdadera esencia de lo que es una  constitución, los elementos que al integran, su finalidad,  sus características, los tipos de  constituciones que existen, quienes y con que objeto [...]

1.  Introducción

Es elemental hacer un estudio más allá del  significado etimológico de lo que es una constitución; por lo cual en este estudio  buscamos encontrar la verdadera esencia de lo que es una  constitución, los elementos que al integran, su finalidad,  sus características, los tipos de  constituciones que existen, quienes y con que objeto las  elaboran; así como un enfoque mas concreto hacia  el análisis de los orígenes de nuestra  constitución de 1917.   La Constitución Política de un  país es de suma importancia para la existencia del mismo.  La Carta Magna  dicta la  organización de un Estado, de una  sociedad. Sin  la existencia de una Constitución, el Estado no  se podría conformar como tal, de ahí la importancia  de analizar los aspectos más importantes de una  Constitución.   El concepto de  Constitución ha sido tratado desde Aristóteles, en la antigua Grecia,  así, podemos ve que desde hace muchos siglos ha sido  necesario para el hombre  establecer la organización de un Estado, ya que sin una  Constitución, carecería de los elementos necesarios  para la supervivencia de una sociedad.

2. La  Constitución

1. Concepto de Constitución.   Constitución.- ley fundamental,  escrita o no, de un Estado soberano, establecida o aceptada como  guía para su gobernación. La constitución  fija los límites y  define las relaciones entre los poderes legislativo, ejecutivo y  judicial del Estado, estableciendo así las bases para su  gobierno.  También garantiza al pueblo determinados derechos. La mayoría  de los países tienen una constitución  escrita.

Concepto de Constitución según Hans  Kelsen.   Para Kelsen el vocablo Constitución tiene dos sentidos, un  sentido lógico-jurídico y un sentido  jurídico-positivo.   Según Kelsen, la Constitución en su sentido  lógico-jurídico, es la norma fundamental o hipótesis básica; la cual no es  creada conforme a un procedimiento  jurídico y, por lo tanto, no es una norma positiva, debido  a que nadie la ha regulado y a que no es producto de  una estructura  jurídica, sólo es un presupuesto  básico. Precisamente, a partir de esa hipótesis se va a  conformar el orden jurídico, cuyo contenido está  subordinado a la norma fundamental, sobre la cual radica la  validez de las normas que  constituyen el sistema  jurídico.   Por su parte, una Constitución en el sentido  jurídico-positivo, se sustenta en el concepto  lógico-jurídico, porque la Constitución es  un supuesto que le otorga validez al sistema jurídico en  su conjunto, y en norma fundamental descansa todo el sistema  jurídico. En éste concepto la Constitución  ya no es un supuesto, es una concepción de otra naturaleza, es  una norma puesta, no supuesta. La Constitución en este  sentido nace como un grado inmediatamente inferior al de la  Constitución en su sentido  lógico-jurídico.   Según Kelsen la Constitución puede ser contemplada  en dos sentidos: en un sentido material y en un sentido  formal.   En su sentido material está constituida por los preceptos  que regulan la creación de normas jurídicas  generales y, especialmente, la creación de leyes.  Además de la regulación de la norma que crea otras  normas jurídicas, así como los procedimientos de  creación del orden jurídico; también desde  el punto de vista material, la Constitución contempla a  los órganos superiores del Estado y sus competencias.  Otro elemento que contiene dicho concepto material, son las  relaciones de los hombres con el propio poder estatal  y los derechos fundamentales del hombre. La  Constitución en sentido material implica pues, el  contenido de una Constitución.   La Constitución en su sentido material tiene tres  contenidos: el proceso de  creación de las normas jurídicas generales, las  normas referentes a los órganos del Estado y sus  competencias, y las relaciones de los hombres con el control  estatal.   La Constitución en sentido formal –dice  Kelsen—es cierto documento solemne, un conjunto de normas  jurídicas que sólo pueden ser modificadas mediante  la observancia de prescripciones especiales, cuyo objeto es  dificultar la modificación de tales normas. La  Constitución en sentido formal es el documento legal  supremo. Hay una distinción entre las leyes ordinarias y  las leyes constitucionales; es decir, existen normas para su  creación y modificación mediante un procedimiento  especial, distintos a los abocados para reformar leyes ordinarias  o leyes secundarias.

Concepto de Constitución según Fernando  Lassalle.   Fernando Lassalle se propuso encontrar la esencia de una  Constitución, a partir del análisis realista.  Define a la Constitución como el resultado de la suma de  los factores reales de poder. Así, lo que debe plasmarse  en un régimen constitucional son las aspiraciones de las  fuerzas sociales y políticas  de un Estado.   Para Fernando Lassalle una Constitución no sería  tal, si no refleja la realidad política de un Estado, con  ello, nos quiere señalar que una Constitución  refleja la realidad. Todo régimen posee una serie de hojas  de papel en el  que se inscriben los principios  fundamentales que rigen el funcionamiento del Estado, en torno a los  cuales se une su población; ese documento legal supremo que  estructura y señala el funcionamiento del Estado, en torno  a los cuales se une su población; ese documento legal  supremo que estructura y señala el funcionamiento de la  vida del Estado, sólo sería una hoja de papel, si  no corresponde con la realidad   Fernando Lassalle dice que hay dos tipos de Constituciones: la  Constitución real y la formal. La primera es efectiva  porque corresponde a la expresión de los factores reales  de poder, y la otra, únicamente es una hoja de papel. Si  bien, no existe una Constitución que en rigor sea  perfectamente real, lo ideal es que mantengan vigencia sus  principios esenciales. Actualmente en México,  dada la conformación de fuerzas al interior del Congreso,  se ha pretendido que nuestra Constitución se identifique  cada día más con las transformaciones que  experimenta nuestra sociedad.

Concepto de Constitución para otros autores   Aristóteles.- El gran pensador Estagirita, no solamente  tuvo impacto en la filosofía y en la metodología de la lógica  y de la ética,  sino también en la conformación de la ciencia  política y en la primera concepción que se tuvo de  muchas definiciones políticas; evidentemente, en su obra  encontramos una tipología de la Constitución.  Aristóteles aludió técnicamente a una  tipología de la Constitución, pero nunca  formuló una teoría  sistematizada acerca de ella, nunca tuvo la intención de  codificar de manera científica un estudio consistente  sobre la Constitución.   Sin embargo, Aristóteles tuvo una visión de la  Constitución en los siguientes aspectos: a) Se puede  estudiar a la Constitución como una realidad, desde esta  óptica  es el acontecer de la vida de la comunidad, es la  vida misma de la sociedad y el Estado, la existencia de una  comunidad armonizada u organizada políticamente; b) La  Constitución es una organización, en ese sentido se  refiere a la forma de organizar las maneras políticas de  la realidad; c) Se puede estudiar a la Constitución como  lege ferenda, es decir, todo gobernante debe analizar cual  es la mejor Constitución para un Estado, las mejores  formas, en virtud de las cuales, se organiza mejor el estado para  la realización de sus fines, para realizar los fines de la  comunidad.   Aristóteles, al hacer el análisis de las  tipologías políticas, llega a una  conclusión: ni la monarquía, ni las oligarquías, ni  las democracias son idóneas, sino que las mejores  constituciones son aquellas que son mixtas, o sea aquellas que  tienen combinados elementos aristocráticos,  monárquicos y democráticos.   Karl Loeweinstein.- Gran constitucionalista, es uno de los  grandes realistas del estudio del Derecho  Constitucional en la época contemporánea.  Plantea que en toda sociedad existe una Constitución real  u ontológica. Una Constitución ontológica es  el ser de cada sociedad, es la cultura social  real, son las formas de conducta  reconocidas, son los principios políticos en los que se  basa toda comunidad, y que se formaliza en una  Constitución escrita.   Georges Burdeau.- Para este autor, una Constitución es el  status del poder político convertido en instituciones  estatales. La Constitución es la  institucionalización del poder.   Maurice Hauriou.- Dice que la Constitución es un conjunto  de reglas en materia de  gobierno y de la vida de la comunidad. La Constitución de  un Estado, es un conjunto de reglas que son relativas al gobierno  y a la vida de la comunidad estatal.   Jorge Carpizo.- Da una clara descripción de la Constitución, de  las teorías, posturas y corrientes que ha  habido en torno a ella. Además de esta gran  contribución, también analiza el concepto desde  diversos ángulos, y nos dice que la palabra  Constitución, como tal, es una palabra que tiene diversos  significados, es una palabra multívoca.   Así, cuando existe cierto orden que permite que se  efectúen hechos entre gobernantes y gobernados hay una  Constitución. Dice que se puede contemplar a la  Constitución desde diversos ángulos, desde el  ángulo económico, sociológico,  político, histórico y jurídico, y desde el  punto de vista jurídico, vemos la vida normada de un  país, y que el Derecho Constitucional será la  estructura del funcionamiento del Estado.   Una Constitución es un juego  dialéctico entre el ser y el deber ser, la  Constitución de un país es dinámica, es un duelo permanente entre el  ser y el deber ser, un duelo permanente entre la norma y la  realidad. La norma puede ir más allá de la  realidad, forzar a ésta para lograr que se adecue a ella,  pero con un límite: que no trate de violentar esa realidad  en nada que infrinja la dignidad, la libertad y la  igualdad  humana.   Carpizo señala que la Constitución puede ser  contemplada desde dos ángulos, como una  Constitución material y como una Constitución  formal. La Constitución material será el contenido  de derechos que tenemos los hombres frente al Estado, esa  organización, atribuciones y competencias están en  la Constitución, es el contenido mismo de la  Constitución. Desde el punto de vista formal, es el  documento donde están estas normas constitucionales, las  cuales solamente se pueden modificar por un procedimiento  especial.

3. Clasificación  de las Constituciones.

Según su formulación jurídica.   Esta es una clasificación clásica, en virtud de la  cual se conoce a las constituciones como escritas y no  escritas:   Constitución escrita: documento en el que se plasman los  principios fundamentales sobre los que descansa la  organización, los límites y las facultades del  Estado, así como deberes y derechos de los individuos; es  el texto  específico que contiene la totalidad o casi la totalidad  de las normas básicas.   Constitución no escrita: también llamada  Constitución consuetudinaria, no existe un texto  específico que contenga la totalidad, o casi la totalidad  de las normas básicas.   Respecto a esta clasificación considera Esmein que es  preferible una Constitución escrita a otra que no es  escrita o consuetudinaria, debido a que una Constitución  escrita permite una mayor certidumbre jurídica y concede  ventajas de técnica jurídica, ya que se conoce con  mayor precisión qué normas son constitucionales y  cuáles no lo son y, otorga mayores ventajas, debido a que  es más sencillo ubicar la jerarquía y la unidad del  sistema jurídico en un régimen de  Constitución escrita, debido a que automáticamente  se coloca en la cúspide de ese régimen  jurídico el documento constitucional y, a partir de  éste, emanarán las demás instituciones de  carácter legal.   A partir del pensamiento de  Esmein se concluyen tres ventajas de las constituciones  escritas:

  1. La superioridad de la ley escrita sobre la costumbre,    lo cual se había reconocido a finales del siglo XVIII,    ya que desde entonces existía la necesidad de llevar a    un rango superior las reglas constitucionales.
  2. También desde el siglo XVIII es importante el    reconocimiento del pacto social que implica una    Constitución dictada por la soberanía nacional, lo cual es    interesante desde la óptica de la legitimación de    los principios jurídicos que emanan de la    soberanía nacional.
  3. En una Constitución escrita hay mayor claridad    y precisión en cuanto al contenido constitucional y esto    desde luego, elimina confusiones, y por lo tanto, evidentemente    a contrario sensu en una Constitución no escrita, es    más fácil la ambigüedad respecto de    cuáles normas deben considerarse de carácter    constitucional.

Según su reformabilidad.   Según su reformabilidad las constituciones se clasifican  en rígidas y flexibles. Las constituciones rígidas  son aquellas que requieren de un procedimiento especial y  complejo para su reformabilidad; es decir, los procedimientos  para la creación, reforma o adición de las leyes  constitucionales es distinto y más complejo que los  procedimientos de las leyes ordinarias.   La Constitución Política de los Estados Unidos  Mexicanos que señala en su artículo 135 un  procedimiento más complejo que el procedimiento ordinario  de creación o reformabilidad legal. Para el debido  análisis se debe observar lo dispuesto en los  artículos 71 y 72 de la Constitución, respecto de  las leyes ordinarias, y comparar el mecanismo que se dispone con  lo relativo a las reformas constitucionales, para las cuales  habrá que adoptar el artículo 135, en el cual se  establece un procedimiento a través de estas dos  cámaras, el procedimiento del 135 ordena que además  de ello y con votación de dos terceras partes de los  individuos presentes en cada cámara, se obtenga  después la aprobación de la mayoría de las  legislaturas de los Estados y, con esto, está claro que el  procedimientos es más complejo.   En la práctica las constituciones escritas son  también constituciones rígidas; es decir, cuando en  un Estado encontramos que existe Constitución escrita,  descubrimos que ésta tiene un procedimiento más  complejo de reforma o adición que el procedimiento para la  creación, reforma o adición de una ley  ordinaria.

Según su origen.   Pueden ser:   Otorgadas.- Las constituciones otorgadas se dice que corresponden  tradicionalmente a un Estado monárquico, donde el propio  soberano es quien precisamente las otorga; es decir, son aquellas  en las cuales el monarca, en su carácter de titular de la  soberanía, las otorga al pueblo. En este caso, se parte de  las siguientes premisas: a) desde la perspectiva del monarca, es  él quien la otorga por ser el depositario de la  soberanía; b) es una relación entre el titular de  la soberanía –monarca—y el pueblo, quien  simplemente es receptor de lo que indique el monarca; c) se trata  de una Constitución en la cual se reconocen los derechos  para sus súbditos.   Impuestas.- Las constituciones impuestas, el Parlamento las  impone al monarca, refiriéndose al Parlamento en sentido  amplio, con lo que se alude a la representación de las  fuerzas políticas de la sociedad de un Estado, de los  grupos reales  de poder en un Estado que se configuran en un órgano  denominado Parlamento. En este tipo de Constitución, es la  representación de la sociedad la que le impone una serie  de notas, determinaciones o de cartas  políticas al rey, y éste las tiene que aceptar. Por  lo tanto, existe en el caso de las constituciones impuestas, una  participación activa de la representación de la  sociedad en las decisiones políticas fundamentales.   Pactadas.- En las constituciones pactadas la primera idea que se  tiene es el consenso. Nadie las otorga en forma unilateral, ni  tampoco las impone debido a que si son impuestas y no se pactan  carecerían de un marco de legitimidad. Estas  constituciones son multilaterales, ya que todo lo que se pacte  implica la voluntad de dos o más agentes; por lo tanto,  son contractuales y se dice que parten de la teoría del  pacto social. Así, se puede pactar entre comarcas, entre  provincias, entre fracciones revolucionarias, etc.   Las constituciones pactadas o contractuales implican: primero,  una mayor evolución política que en aquellas  que son impuestas u otorgadas; segundo, en las pactadas hay, una  fuerte influencia de la teoría del pacto social; tercero,  en aquellas que son pactadas este pacto o consenso se puede dar  entre diversos agentes políticos—todos aquellos  grupos de poder real que estén reconocidos por el Estado-.  Así, aún tratándose de una monarquía,  cuando se pacta los gobernados dejan de ser súbditos.   Por voluntad de la soberanía popular.- es cuando el origen  del documento constitucional es directamente la sociedad, la cual  por lo general se manifiesta a través de una asamblea. Por  lo tanto, no es que la sociedad pacte con los detentadores del  poder público, sino que la propia Constitución  surge de la fuerza  social.

4. Antecedentes de las  constituciones en el mundo.

Su origen lo encontramos en la Grecia Clásica que  tuvo como convicción que la comunidad política se  gobierna por ley.   Aristóteles fue quien desarrolló el concepto de  Constitución. Para él existían tres buenas  formas de  gobierno: la monarquía -gobierno de un solo hombre,  aristocracia gobierno de los mejores y democracia  moderada -gobierno de muchos. Su degradación daría  lugar respectivamente: tiranía, oligarquía y  democracia exagerada.   La mejor forma de gobierno, la de constitución,  sería aquella que combinara elementos de las tres primeras  de manera que cada clase de ciudadano tuviera garantizados sus  derechos y aceptara sus responsabilidades en favor del bien  común.   Otro principio aristotélico, aún vigente, afirma  que los gobiernos son responsables ante los gobernados y que  todos los hombres son iguales ante la ley. Sólo que hay  que recordar que para Aristóteles su sentido de igualdad  lo aplicaba únicamente entre los hombres libres ya que el  admitió la esclavitud.   Cuando el cristianismo  se convirtió en la religión predominante  se defendió la concepción monárquica del  gobierno, ya que en los últimos años del Imperio Romano,  San  Agustín postuló que las constituciones terrenas  debían responder en lo posible al modelo de la  ciudad de Dios, lo que se interpretó como la  concentración del poder en un único soberano. Esta  tesis se desarrolló durante la edad media y  se postuló que el monarca recibía su mandato  directamente de Dios, concepto que constituyó la base del  absolutismo  monárquico.   Los fundamentos teóricos del constitucionalismo se  desarrollaron sobre las teorías del contrato social  en los siglos XVII y XVIII , con Thomas Hobbes,  John Locke,  Barón de Montesquieu y  Juan Jacobo Rousseau.   Estas teorías originaron la doctrina liberal, contraria al  absolutismo. La doctrina liberal propuso cambios en la forma de  Gobierno y defendió los derechos políticos de los  ciudadanos.   El contrato  social los individuos cedían parte de la libertad absoluta  que caracteriza el estado de naturaleza para poder contar con la  seguridad que  proporcionaba un gobierno soberano aceptado. Para Hobbes la  soberanía debería concentrarse en un solo  individuo, mientras Rousseau lo remitía a la voluntad  general.   Locke estableció la división de poderes dentro del  gobierno y fue quien mayor influencia tuvo en la  Declaración de Independencia  y la Constitución de los Estados Unidos de América  y la Declaración de los Derechos del Hombre y del  Ciudadano en Francia  realizadas a finales del siglo XVIII.   La experiencia constitucional de Francia, Gran Bretaña y  Estados Unidos fue decisiva para el desarrollo del  pensamiento liberal en el siglo XIX, durante el cual se  promulgaron constituciones en la mayor parte de los países  europeos y americanos.   Cabe mencionar que las constituciones del siglo XIX  tendían a ser breves y a contener sólo normas  fundamentales. Desde la primera guerra  mundial, sin embargo fue más frecuente incluir en el  texto constitucional diversos principios referentes a temas  sociales, económicos y políticos que anteriormente  se remitían a las leyes ordinarias.

5. Antecedentes y  contexto histórico de la Constitución  Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Las ideas liberales en Europa se  convirtieron en un instrumento de lucha para revolucionarios del  siglo XIX, que combatieron contra el gobierno absolutista de los  reyes o contra el dominio  extranjero.   En ese contexto de la doctrina liberal, inspiración de la  independencia de  México y otros países americanos de España,  José María Morelos y Pavón promulgó  en 1814 la Constitución de Apatzingán donde recoge  los principios de igualdad, soberanía popular y  división de poderes.   Como país libre, en México encontramos como  Constituciones que precedieron a la de 1917: la de 1824 y la de  1857.   Recordando que nuestra guerra de  independencia termina en 1821 y tres años después  en 1824, los representantes de la nación  de tendencia conservadora, reunidos en un Congreso Constituyente,  proclamaron la primera Ley Suprema del País: La  Constitución de los Estados Unidos Mexicanos que estuvo  vigente por poco más de 30 años.   En 1854, los liberales desplazaron a los conservadores y  promovieron la elaboración de nuevas leyes y así en  1857 se dio a conocer la nueva Constitución  Política. Ese mismo año entró en vigor, a  pesar del desacuerdo de los conservadores, quienes la  desconocieron y se levantaron en armas.   Principales disposiciones legales de la Constitución  promulgada el 4 de octubre de 1824.

  • Establecimiento de la República Federal como    forma de gobierno, con carácter Representativo, Popular    y Federal.
  • Un gobierno republicano, constituido por los poderes    Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
  • El poder    Ejecutivo se deposita en un Presidente y un Vicepresidente,    electos cada cuatro años.

Principales disposiciones legales de la  Constitución liberal promulgada el 5 de febrero de  1857.

  • México se constituye como una    República, Representativa, Popular y    Federal.
  • Se adopta el Principio de la División de    Poderes.
  • Se reconocen las Libertades de Enseñanza y las garantías de    Libertad, Propiedad,    Seguridad y Soberanía Popular.

Sucesos después de la promulgación de la  Constitución de 1857.   Benito Juárez gobernó de 1858 a 1872, año de  su muerte, tras  quien Porfirio Díaz ocupó el poder.   Así la época conocida como Porfiriato  abarca el período comprendido entre 1876 y 1911. Esta  etapa se caracterizó por la supresión de libertades  y un gobierno que no respetaba la ley. Los campesinos, grupos  indígenas y otros sectores populares estaban en la  miseria, mientras unos pocos mexicanos y extranjeros eran  dueños de la riqueza del país.   Con estas condiciones nace la Revolución  Mexicana en 1910 donde Madero exigió:   La obediencia de las leyes constitucionales de 1857 y el respeto al voto  de los ciudadano.   Posterior a la Revolución  de 1910, México requería que se fortaleciera su  sistema político ya que sus instituciones estaban  sumamente deterioradas por este conflicto y se  requería garantizar la seguridad en los bienes y en  las personas. Por lo que el presidente constitucionalista,  Venustiano Carranza, promulga la Constitución el 5 de  febrero de 1917 en la ciudad de Querétaro.   Es importante señalar, que un grupo de  diputados deseaban introducir grandes cambios en las  disposiciones legales para transformar la sociedad mexicana. Pero  otros diputados que representaban a los ciudadanos  terratenientes, grandes comerciantes y propietarios acaudalados  se oponían a los cambios.   En las sesiones del Congreso se debatieron las propuestas de los  distintos grupos, los diputados que promovían la  inclusión de las demandas de los sectores populares en la  carta  Constitucional lograron convencer a la mayoría de  representantes.   De ahí el carácter social y democrático que  guarda nuestra Constitución.

6. El Poder  Constituyente

Este es uno de los temas que la doctrina ha desarrollado  con mayor acentuación mitológica. En especial, las  apreciaciones ofrecidas por Carl Schmitt se hacen presentes en  cada tratadista con alguna que otra variante. El autor mencionado  explica la naturaleza y permanencia del poder constituyente, los  sujetos susceptibles de su titularidad y el acto y las  actividades que lo significan.

La naturaleza del Poder Constituyente.   Schmitt afirma que el Poder Constituyente es la voluntad  política cuya fuerza o autoridad es  capaz de adoptar la concreta decisión de conjunto sobre el  modo y la forma de la existencia política de un estado.  Expresa lo siguiente: “el poder constituyente es unitario e  indivisible, ya que no se traduce en un poder más  coordinado con otros distintos ‘poderes’  (legislativo, ejecutivo y judicial). Es la base que abarca a los  otros poderes y divisiones de poderes.”   El autor afirma, también, que el poder constituyente  permanece después de la emisión de la  Constitución porque la decisión política  implicada en ella no puede reobrar contra el sujeto titular del  poder constituyente ni destruir su existencia política,  por ello, al lado y por encima de la Constitución sigue  subsistiendo esa voluntad.

La titularidad del Poder Constituyente.   En la misma línea, Schmitt dice que todo poder  constituyente tiene un titular. Así, según la  concepción medieval sólo Dios tiene una “potestas  constituens”; después de la revolución  francesa, Sieyès desarrolló la teoría de  la nación como sujeto del poder constituyente y en la  restauración monárquica el rey recobró la  titularidad del poder constituyente. No descalifica la  posibilidad de que una minoría pueda ser su titular y, en  este caso, reconoce que el Estado aparecerá como una forma  aristocrática u oligárquica.

La actividad del Poder Constituyente.   Asegura también que la Constitución en sentido  positivo surge mediante un acto de poder constituyente que no  contiene cualquier tipo de normación, por un único  momento de decisión se refiere a la totalidad de la unidad  política considerada en su particular forma de existencia,  o sea, la determinación consciente de la concreta forma de  conjunto por la cual se pronuncia o decide la unidad  política. Quiere decir que esa Constitución es una  decisión consciente que la unidad política, a  través del titular del poder constituyente, adopta por  sí y para sí misma. Por este motivo la  Constitución vale en la medida en que sea expresión  de la voluntad política de aquel que la da, el pueblo en  la democracia y el rey en la monarquía  auténtica.   La actividad del poder constituyente, en consecuencia, no se  encuentra vinculada a un procedimiento; y en el caso del  pueblo—dice Schmitt—el poder constituyente se  manifiesta mediante cualquier expresión reconocible de su  inmediata voluntad de conjunto a través de los hechos, o  sea, de aquellas evidencias sociales que impliquen un sí o  un no fundamental como manifestación del pueblo. Reconoce,  también, que en las democracias modernas existen  instrumentos susceptibles de expresar esa voluntad: una asamblea  que acuerda y despacha normaciones legales-constitucionales; una  asamblea que proyecta esas mismas normas pero que requieren la  aprobación de los ciudadanos a través del  referéndum o de otra forma de confirmación; la  participación de los estados en la aprobación de la  Constitución federal; y el plebiscito general sobre una  propuesta.   A partir de las ideas de Carl Schmitt se han desarrollado  conceptos parecidos sobre el poder constituyente,  atribuyéndole otras características:   Felipe Tena Ramírez.-  afirma lo siguiente: “si como hemos visto, los órganos de  poder reciben su investidura y sus facultades de una fuente  superior a ellos mismos, como es la Constitución, eso  quiere decir que el autor de la constitución debe de ser  distinto y estar por encima de la voluntad política de los  órganos. La doctrina designa al primero con el nombre de  poder constituyente y a los segundos los llamas poderes  constituidos.   Ignacio Burgoa Orihuela.- este tratadista afirma: “el poder  constituyente es una potencia  encaminada a establecer un orden constitucional, o sea, una  estructura jurídica fundamental de contenido diverso y  mutable dentro de la que organice un pueblo o nación, se  encauce su vida misma y se normen las múltiples y  diferentes relaciones colectivas e individuales que surgen de su  propio desarrollo.”   Jorge Carpizo.- En una línea parecida a la de Schmitt,  asevera que en la democracia el poder constituyente es y  sólo puede ser el pueblo; que el congreso constituyente es  una asamblea electa por el pueblo para que redacte y promulgue la  Constitución, en tanto que la asamblea proyectista redacta  un proyecto de  Constitución para que el pueblo lo apruebe o lo  descalifique; además, atribuye al poder constituyente las  siguientes características: es originario; es creador de  todo el orden jurídico; en principio es ilimitado; su  función  es expedir la Constitución, y no gobierna.

El poder constituyente desde la perspectiva  sociológica.   La norma constituyente y las constituidas son mandatos que  regulan la conducta de los hombres en sociedad; las segundas son  creadas por los órganos y de acuerdo con los  procedimientos determinados en la primera pero ésta puede  ser creada por un hombre o una asamblea de hombres, con el pueblo  participante, al margen de éste e inclusive sobre  él.   Si queremos denominar poder constituyente al autor de la  Constitución, tendremos que concluir que siempre es un  hombre, una asamblea o la asamblea con participación  ciudadana. Sin embargo, lo cierto es que la primera norma es  determinada por las fuerzas o grupos  sociales más vigorosos; fuerzas y grupos que no  necesariamente responden a los intereses de la mayoría  poblacional pero siempre determinan el contenido  ideológico y político de la Constitución,  del derecho y del Estado. Sólo en la perspectiva  sociológica es posible hablar del poder constituyente, y  su legitimidad dependerá de que esa fuerza social responda  a los valores e  intereses de los grupos más vigorosos que evolucionan en  la estructura social. Desde la perspectiva estrictamente  jurídica, la validez de la Constitución depende del  grado de positivización que alcance; desde la perspectiva  sociológica y política, la legitimidad de la norma  fundamental dependerá de que la persona o la  asamblea que la produzca sea reconocida por la mayoría  social como la entidad apta para hacerlo, además, que el  contenido de la Constitución sea congruente con la  ideología y los valores  predominantes en la sociedad.   Desde la concepción de Schmitt, y de los tratadistas que  se acercan a sus ideas, podríamos concluir que si es  necesario afirmar la existencia del poder constituyente no  será una expresión jurídica sino  sociológica y, en última instancia, vale afirmar  que es—como afirma Burgoa—la realidad social en su  conjunto, expresándose a través de los grupos  más vigorosos. Solamente así es posible explicar la  existencia del poder constituyente en los sistemas de  derecho consuetudinario, donde las constituciones son el producto  de la vida cotidiana; en donde no existe una asamblea ad-hoc que  la expida y, normalmente, el pueblo no participa por vía  de referéndum o de plebiscito porque también en  esos sistemas son las fuerzas sociales predominantes las que  determinan la creación y contenido de las normas que  organizan al Estado y definen la validez del orden  jurídico.

El órgano constituyente desde la perspectiva  jurídica   De acuerdo con las ideas explicadas, jurídicamente es  inaceptable hablar de un poder constituyente. En todo caso, desde  el enfoque del derecho constitucional, podemos expresar con  propiedad que existe un órgano constituyente definido  cuando nos referimos al individuo, la asamblea o la asamblea con  el pueblo, que expide una Constitución solemne y formal en  los sistemas de derecho escrito, por ejemplo la  Constitución de 1917;y en los de derecho consuetudinario,  un órgano constituyente indefinido (el parlamento, el rey,  los jueces, etc.) que a través del tiempo conforma  la Constitución (norma constituyente). Datos  generales de la Constitución de los Estados Unidos  Mexicanos de 1917

  • Nombre: Constitución Política de los    Estados Unidos Mexicanos.
  • Fecha de Aprobación: 31 de enero de    1917
  • Fecha de Promulgación: 5 de febrero de    1917
  • Lugar de Promulgación: Ciudad de    Querétaro
  • Expidió: Congreso Constituyente
  • Publicación Oficial: Diario Oficial de la    Federación
  • Número de artículos: 136
  • Número de modificaciones: 376

La Constitución Mexicana ha sufrido 376  modificaciones en sus 84 años de existencia.   Un total de 98 artículos, de los 136 que contiene han sido  modificados.   El Art. 73, que tiene que ver con las facultades del Congreso, ha  sufrido cambios en 41 ocasiones, una cada dos años en  promedio.   La libertad de  expresión, la democracia, el respeto a las leyes  constitucionales y al voto fueron las principales causas por las  que el pueblo mexicano combatió contra la dictadura de  Porfirio Díaz y contra el gobierno ilegítimo de  Victoriano Huerta.   El Espíritu de la Constitución de 1917 lo  encontramos en tres artículos que recogen las tres  principales demandas sociales de los mexicanos:

  • Artículo 3°, la    educación
  • Artículo 27, el reparto de la    tierra
  • Artículo 123, la protección del    trabajo

Artículo 3.   Durante mucho tiempo, sólo las clases adineradas  recibían educación. La  mayoría de la población, campesinos y trabajadores,  carecían de educación elemental: no sabían  leer ni escribir. Este hecho los colocaba en una situación  en gran desventaja social frente a los grupos ilustrados, los  empleados de gobierno y los grandes propietarios.   Por estas razones, el derecho a la educación se  convirtió en una de las principales demandas de los  sectores populares. El Congreso Constituyente de 1916-1917  discutió la incorporación de este derecho en la  Constitución Política y aprobó el Art.  3°, que se refiere a que:

  • La educación impartida en escuelas oficiales y    particulares será laica: esto es, ajena a todo doctrina    religiosa.
  • La educación primaria impartida en escuelas    públicas será gratuita.

El Art. 3° fue reformado en 1934; se  estableció que la educación impartida por el Estado  tendría un carácter socialista y que uno de sus  propósitos consistía en combatir el fanatismo y los  prejuicios.   En 1940 este artículo se modificó para restituir  los principios fijados por la Constitución de 1917 y para  agregar las características de educación integral,  nacional, laica, democrática y científica. En 1993,  otra reforma estableció que la educación primaria y  la secundaría son obligatorias.

Artículo 27.   Art. 27, el reparto de la tierra. La  independencia del país no introdujo cambios importantes  con la propiedad de la tierra. Los despojos de tierras de los  campesinos continuaron, ahora por parte de los dueños de  las haciendas.   Las peticiones que los campesinos hicieron a las autoridades  públicas que les reconocieran la propiedad de sus tierras  pero no prosperaron; por el contrario, los hacendados contaron  con el apoyo del gobierno para despojar a los pueblos y  comunidades.   La Constitución Política de 1917 incluyó el  artículo 27 con el fin de resolver el problema de la  propiedad de la tierra y atender las reclamaciones de las  comunidades campesinas y grupos étnicos. Entre las  principales disposiciones del Art. 27 constitucional, redactado y  aprobado en 1917, destacan las siguientes:

  • La propiedad de tierras y aguas corresponden    originalmente a la nación, el gobierno dictará    las medidas pertinentes para distribuirlas y    conservarlas.
  • La nación es la encargada del dominio y    explotación de los recursos    naturales.
  • Se declaran nulas todas las asignaciones y    expropiaciones de tierra llevadas a cabo de manera    ilegal.
  • Están prohibidos los latifundios en    México, entre otros.

Artículo 123.   Art. 123 la protección del trabajo. A fines del siglo XIX  y principios del XX, las condiciones de trabajo eran sumamente  desfavorables para los trabajadores de la ciudad y del campo:  bajos salarios,  jornadas agotadoras, ausencia de derechos, entre otros problemas.   El Art. 123 se introdujo en la Constitución de 1917 con el  fin de regular las relaciones entre trabajadores y propietarios  de las empresas. Los  logros principales del artículo 123 son:

  • Jornada máxima de trabajo de ocho    horas.
  • Prohibición de trabajar a los menores de doce    años.
  • Pago de salario en    moneda circulante legal.

La Constitución de 1917, en general, pero  particularmente los artículos 27 y 123, representan la  culminación del proceso histórico de la lucha por  la conquista de derechos para el pueblo mexicano.   Es así, como la nueva Constitución dio al Estado la  intervención directa para defender los intereses del  trabajador como clase patronal. Igualmente liberó al  campesino de la esclavitud de la hacienda y del latifundio,  otorgándole la propiedad de la tierra como un  derecho.

7.  Conclusión

Hemos llegado a la conclusión de que una  Constitución, debe realizarse con el objeto de establecer  distintos puntos con respecto del aseguramiento de los  respectivos intereses de los miembros de una comunidad social  entre los cuales podemos mencionar las funciones de los  poderes del Estado, su actividad, así como los derecho  individuales y las garantías constitucionales que se le  deben reconocer a los ciudadanos.   Hemos visto también que la Constitución  Política de los Estados Unidos Mexicanos, es una  constitución de orden escrito y que para su  modificación requiere de un proceso especial realizado por  determinados órganos del Estado, aunque el hecho de que  sea una ley escrita no puede considerarse como un papel en el que  se escribe muchas palabras y no se cumplen, sino que es la misma  necesidad social la que origina que estas normas sean creadas y  reformadas para su buen funcionamiento.   El poder constituyente debe recaer en el pueblo mismo que debe  expresar su voluntad bajo un congreso bien organizado encargado  de recopilar esas necesidades para poder reformar y crear las  leyes bajo un buen estudio de estas, logrando una mejor  convivencia de los miembros de una sociedad.   Como las sociedades  están en constante evolución, existe la necesidad  de estudiar los proyectos de Ley,  para hacer las reformas adecuadas y necesarias para que esta siga  actualizada con lo que sucede en la sociedad y no solo vigente,  una constitución que en verdad se transforme efectivamente  a favor del pueblo, que no se contradiga con la realidad de las  cosas y que se mantenga bajo un proceso especializado que estudie  cada paso conforme a la función para la que ha sido  creada.

8.  Bibliografía

  • Derecho Constitucional. Sánchez Bringas,    Enrique. Editorial Porrúa, México Distrito    Federal, 1999, Cuarta Edición.
  • Lecciones de Derecho Constitucional. Quiroz Acosta,    Enrique. Editorial Porrúa, México Distrito    Federal, 1999, Primera Edición.
  • Estudios Constitucionales. Carpizo, Jorge. Editorial    Porrúa, México Distrito Federal, 1999,    Séptima Edición.
  • Enciclopedia Encarta 2000. Microsoft    Corporation.

Fuente: El Economista

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